Orgullosos de nuestra fe
† Antonio Prieto Lucena
Obispo de Alcalá de Henares
Cuando es sinónimo de prepotencia y arrogancia, el orgullo nos separa de Dios y de su gracia: «El Señor derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes» (Lc 1,52).




